La semana pasada os hablábamos de las creencias limitantes, y muy relacionado con esa realidad está la de los patrones mentales.
Los patrones mentales son hábitos de pensamiento que se repiten de manera automática y estructurada a lo largo del tiempo. Estos patrones moldean la forma en que interpretamos el mundo, nos relacionamos con los demás y nos percibimos a nosotros mismos. Se desarrollan a partir de nuestras experiencias, creencias y aprendizajes, especialmente durante la infancia.
En muchas ocasiones, estos patrones mentales son muy positivos y marcan una vida exitosa: capacidad para superar la adversidad, ser resolutivo, capacidad de esfuerzo, capacidad de superación. En otros casos, es a la inversa: te imposibilitan tener una vida exitosa (no hablamos de dinero, sino de plantearse metas y conseguirlas) por las limitaciones que vas a arrastrar de forma inconsciente una vez que eres adulto.
Para María Montessori era una obsesión recordarles a los profesores/as que se formaban con ella la importancia de trabajar la “capacidad de adaptación del niño/a”; que es la mejor forma de prepararle para que sepa resolver lo mejor posible todos los problemas y/o escenarios que se vaya a encontrar en el futuro.
En la educación convencional es justo a la inversa: se trabaja sobre “patrones mentales cerrados”, es decir, una mesa es donde te apoyas para trabajar y la silla es el lugar en el que te sientas para hacerlo correctamente. En Montessori, los profesores/as les hablan a los niños/as desde otra perspectiva: también te puedes sentar en el campo, apoyado en un árbol, y trabajas sobre una carpeta mientras admiras el paisaje y escuchas a los pájaros cantar; estás haciendo la misma acción de forma completamente diferente.
Cuando en Montessori los profesores/as les dicen a los niños que tienen que fabricar un volcán o una célula, les dicen lo que tienen que hacer, pero NO les ponen un modelo para copiarlo; por eso tienen libertad creativa. ¿Qué estamos provocando con esta forma de trabajar…?
- Primero, desarrollar el pensamiento creativo (creatividad). Algún día va a ser un hecho diferencial en el mercado laboral que aporten cosas que otros candidatos no son capaces de idear.
- La personalidad: Cuando le dejas al niño/a crear con libertad, estás desarrollando su personalidad, su iniciativa, su autoestima.
- Desarrollas sus procesos de pensamiento sobre patrones mentales abiertos (es decir, en Montessori un niño/a puede presentar una seta, cubista, picasiana, multicolor).
En la actualidad, la neurociencia ha avanzado mucho en este campo y ha comprobado que la mejor herramienta para trabajar la futura capacidad de adaptación de los niños/as es potenciando la “neuroplasticidad”. ¿Cómo se consigue…?
- Educándose el niño/a en entornos culturales abiertos (diferentes culturas, diferentes estratos socioeconómicos).
- Los idiomas favorecen muchísimo la neuroplasticidad.
- Aprendiendo en colegios que utilizan diferentes metodologías: memorística, por proyectos, metodologías ágiles, pensamiento comparado, pensamiento crítico.
- Y con patrones mentales abiertos que favorecen su capacidad de adaptación a nuevos entornos o escenarios.
Buen fin de semana.