La traducción del conocido Efecto Pigmalión en el mundo Montessori es la importancia que tiene en la actividad diaria de nuestras profesoras la motivación y el refuerzo positivo.
En la educación convencional, la actividad de una profesora se centra en la explicación de los conceptos programados para ese día y en el control del aula (disciplina).
Una profesora Montessori busca la proximidad con el alumno/a una vez que este está trabajando. Con esa actitud lo que está comprobando es su evolución (observa si le está costando asentar el concepto explicado o si, todo lo contrario, necesita ampliarlo por haberlo superado ya). Pero a la vez, con esa proximidad con el alumno/a, está aprovechando para trabajar el aspecto motivacional.
La motivación no consiste en decirle “eres el mejor” o “lo vas a conseguir seguro porque eres muy inteligente”; sino en ese: “Sé que eres capaz de hacerlo, inténtalo, puedes hacerlo”. Puede parecer lo mismo, pero no lo es; cambias crearle las expectativas de éxito seguro por otras mucho más realistas.
- Si no lo intentas, no sabrás nunca si lo habrías conseguido.
- Y dos, confío en ti, confío en tus posibilidades, eres capaz de hacerlo.
Con este cambio en el paradigma de la relación con el alumno/a se consiguen cosas increíbles con ellos/as en el plano de su autoestima y confianza en sí mismos.
El otro aspecto relevante que nos diferencia de la práctica diaria de una profesora de la educación convencional es el “refuerzo positivo”.
¿Qué ocurre cuando fracasa? ¿Qué ocurre cuando se equivoca? ¿Qué hace el profesor ante el error del alumno?
¿Qué ocurre cuando fracasa? ¿Qué ocurre cuando se equivoca? ¿Qué hace el profesor ante el error del alumno?
En la Educación convencional, la reacción del profesor ante eso se centra en el reproche, en mostrarle su decepción. En Montessori es todo lo contrario, el “refuerzo positivo” se basa en la empatía, la comprensión y el cariño. La profesora le sonríe, le abraza, le consuela y le dice: “No pasa nada, todo el mundo se equivoca, nadie es perfecto, inténtalo de nuevo, ya verás cómo lo terminas consiguiendo”.
En realidad, ¿no es la actitud que tenéis en casa su familia con vuestros hijos/as…?
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