Efectivamente, el colegio elegido para tu hijo/a va a marcar su futuro profesional (a lo que va a poder aspirar años después y a lo que no); es completamente injusto, pero es real, está marcado en la mayor parte de los casos desde su infancia.
En la actualidad (y son datos del 2025), tan solo 1 de cada 3 jóvenes españoles menores de 30 años está pudiendo trabajar en su sector; y año tras año el porcentaje está disminuyendo todavía más (a empeorar). La irrupción de la IA hace que se necesiten menos técnicos en las profesiones, por lo que va a ser mucho más difícil poder ser abogado, ingeniero, arquitecto, etc.
Si nuestro hijo/a con 30 años no ha conseguido abrirse un hueco en su profesión, difícilmente lo va a poder hacer; por lo que se va a pasar 50 años de su vida trabajando en algo que no es lo deseado. Es francamente difícil ser feliz cuando te ganas la vida en algo que no te gusta, e incluso detestas; y al fin y al cabo, lo que todas las familias deseamos es que nuestros hijos/as sean personas felices, con un control de sus vidas.
- El colegio en el que estudies te va a poder abrir determinadas universidades y determinados programas educativos (un inglés perfecto te abre la posibilidad de estudiar en el extranjero y/o acceder dentro de España a programas universitarios bilingües mucho más reconocidos que los realizados en castellano).
- El prestigio de la universidad en la que has realizado tus estudios y un inglés perfecto te van a dar acceso a una de las mejores empresas de tu sector (reciben entre 5.000 y 10.000 currículums al año; y los grandes grupos empresariales y/o bancarios, 3.000/4.000 currículums al mes).
- Poder desarrollar tus primeros años profesionales en una de las mejores empresas de tu sector va a multiplicar por tres el valor de tu reconocimiento profesional, con lo que eso conlleva en la calidad de las ofertas laborales que tengas a partir de ese momento.
La clave está en el colegio en el que te eduques
- El sistema educativo escogido
Todos los sistemas educativos tienen cosas buenas y otras negativas; fundamentalmente, cómo puedan condicionar el futuro acceso a la universidad.
- Los colegios españoles (por mucho que digan que son bilingües, no lo son) obtienen un nivel de inglés muy básico, por lo que te va a impedir estudiar en el extranjero y/o en los programas bilingües de las mejores universidades españolas.
- Los colegios británicos son a la inversa; el inglés es perfecto, pero el acceso al sistema universitario español es complejo, en algunas carreras imposible. Desde el Brexit, estudiar la carrera en Inglaterra se ha convertido en un privilegio que muy pocas familias se pueden permitir (una media de 80.000/90.000 euros por curso).
- El sistema francés tiene mejor acceso a la universidad española que el británico; pero no es el idioma que te va a abrir en el futuro las puertas profesionales (el mercado laboral te exige un inglés perfecto).
- Los colegios basados en un aprendizaje por proyectos tienen el condicionante de su bajo nivel académico, impidiendo que tu hijo/a años después pueda superar las notas de corte de las carreras universitarias más demandadas.
- El sistema internacional, si se aplica realmente por el centro, es el más completo: el nivel de inglés es el de un colegio británico (te abre las puertas a estudiar fuera), pero el conocimiento de los temarios de España te permite decantarte en el futuro por estudiar en tu propio país.
- Un inglés perfecto
Fundamental para poder acceder a determinadas universidades y/o programas educativos bilingües, así como en el mercado laboral futuro de tu hijo/a.
Solo se consigue realmente si el colegio tiene dos características:
- 3 o 4 horas de inglés al día (sin incluir educación física).
- Y sobre todo: profesores nativos.
- El mundo de los adultos no se parece en nada al que has vivido en tu infancia.
Los colegios trabajan unas herramientas, habilidades y destrezas en los niños/as diseñadas para facilitarles su progresión en el mundo académico; pero no se parecen en nada a las que les va a exigir, años después, el mundo de los adultos.
Un trabajo o no real en habilidades sociales, inteligencia emocional, habilidades cooperativas del mundo laboral, inteligencias múltiples, etc., va a condicionar la preparación o la falta de preparación del niño/a para afrontar en el futuro la incertidumbre laboral que va a sufrir.
- El ambiente en el colegio.
Tu vida está marcada por la gente de la que te rodees. Hay personas que suman en tu vida y te hacen crecer; y otras que restan y hacen que tu vida sea completamente diferente.
Tu hijo/a se va a pasar ⅘ partes de su vida despierto hasta los 18 años en el colegio o relacionándose con sus compañeros.
Tus profesores/as y tus compañeros/as pueden ser un entorno motivador que haga que “sueñes en grande”, con ambición para ser un buen profesional de la profesión que elijas; o la inversa, ser un elemento desmotivador que haga que pierdas la ambición y que decidas dejarte llevar por donde te lleve la vida.
La neurociencia ha demostrado que los niños/as aprenden por neuronas espejo, es decir, imitando las conductas que ven a su alrededor (familia, compañeros, profesores/as).
- Capacidad de adaptación o no.
Hoy en día más que nunca, o tienes una capacidad de adaptación increíble o estás fuera de mercado (el mundo laboral se mueve y cambia a un ritmo tan vertiginoso que cualquier otra opción es impensable).
Sin embargo, los colegios son unas maravillosas fábricas de niños iguales, que van a ser iguales y que se van a comportar igual de adultos (mismo esquema de aprendizaje: explicación, deberes, memorización, examen). Cuando salen al mercado laboral, no aportan nada diferente a otros candidatos; por eso no consiguen trabajo en su sector.
Para multiplicar como habilidad la capacidad de adaptación de tu hijo/a, necesitas potenciar su “plasticidad cerebral” y para eso es fundamental:
- Entornos multiculturales abiertos (compañeros y profesores de diferentes culturas/nacionalidades).
- Los idiomas.
- Programas de neurociencia y neurolingüística incorporados a los Programas de aprendizaje tradicionales (destrezas cognitivas que faciliten una arquitectura mental más amplia en el alumno).


