Los alumnos y alumnas de 6º de Primaria se han convertido en auténticos urbanistas durante este proyecto tan especial. A través de la creación de su propio barrio o ciudad en un plano, han combinado creatividad, trabajo en equipo y matemáticas para dar vida a pequeñas villas llenas de detalles.
Cada grupo ha diseñado edificios utilizando diferentes formas geométricas como cuadrados, rectángulos, rombos, pentágonos, hexágonos e incluso círculos. Pero no se trata solo de dibujar: los estudiantes han calculado las áreas de cada construcción, asegurándose de que todas las medidas tengan sentido en la vida real.
Uno de los grandes retos ha sido trabajar con una escala de 1:200, lo que significa que cada centímetro en el plano representa 2 metros en la realidad. Gracias a esto, han aprendido a transformar medidas del papel al mundo real, aplicando operaciones matemáticas para comprobar que sus edificios serían viables fuera del plano.
El proyecto ha culminado con una exposición en clase, donde cada grupo ha presentado su ciudad, explicando cómo han obtenido las medidas reales y qué elementos han decidido incluir: viviendas, parques, calles o incluso zonas comerciales.
Para cerrar la actividad, los alumnos han reflexionado sobre su propio diseño, planteándose una pregunta clave: ¿vivirían en esa ciudad? Sus respuestas han demostrado no solo su aprendizaje matemático, sino también su capacidad crítica y su imaginación.
Sin duda, una experiencia que demuestra que las matemáticas pueden ser mucho más que números… ¡pueden construir mundos!
Building Cities Project
Sixth-grade students have become true urban planners during this very special project. By creating their own neighborhood or city on a map, they have combined creativity, teamwork, and math to bring to life small villages full of detail.
Each group designed buildings using different geometric shapes such as squares, rectangles, rhombuses, pentagons, hexagons, and even circles. But it wasn’t just about drawing: the students calculated the areas of each structure, ensuring that all the measurements made sense in real life.
One of the biggest challenges was working with a scale of 1:200, which means that every centimeter on the map represents 2 meters in reality. Thanks to this, they learned to transform measurements from paper to the real world, applying mathematical operations to verify that their buildings would be feasible beyond the map.
The project culminated in a classroom presentation where each group presented their city, explaining how they obtained the actual measurements and which elements they decided to include: houses, parks, streets, or even commercial areas.
To conclude the activity, the students reflected on their own design, posing a key question: Would they live in that city? Their answers demonstrated not only their mathematical understanding but also their critical thinking skills and imagination.
Without a doubt, this experience shows that mathematics can be much more than just numbers… it can build worlds!


